Invisibles

Categories Uncategorized

Me imagino un mundo donde todos somos invisibles de la piel a la ropa con el uso de nuestros ojos intacto.

En las primeras horas el desconcierto reinará, pánico, accidentes en cada esquina, sexo desenfrenado con extraños, violaciones masivas, robos, violencia en las calles.
Algunos se refugiaron en una esquina o entre los bosques donde a veces chocan con otros invisibles, una cantidad enorme de la población muere por paros cardiacos ocasionados por sustos repentinos. Otra parte muere por la falta de sueño, de descanso real. Rapidamente la sensación de seguridad se convierte en un miedo constante porque no sabes con quien te toparas, los rumores de asesinatos en el acto, como una respuesta desesperada de búsqueda de contacto humano, arrasando con la población, sangre transparente regada en todos lados, causando otro tanto de muertos por resbaladas, la tensión constante impide a unos dormir adecuadamente y mueren. 

Algunos otros se han enamorado de extraños hablando y sintiendo sus cuerpos, sus caras, en ese orden. La repentina desaparición del factor visual causa caos entre la gente guapa pero horrible, repentinamente todos son voces flotando en el espacio, se enamoran de voces que dicen cosas lindas como sustituto de lucir lindo, los poetas se vuelven los amantes más exitosos, las radiolocutoras son veneradas en algunas ciudades.

Se cuenta de voces taciturnas que van y vienen resonando en las esquinas como ecos perdidos. 
Otros cuentan de grupos de niños que van gritando por las calles, pequeñas chusmas de ruido y destrucción, cazarlos es prioridad número 1 de la policía que por más capas de uniformes que se ponga no consiguen hacerse visibles, la invisibilidad se extiende indefinidamente desde el interior de las personas hasta la orilla de su vestimenta, estudios científicos afirman que es un castigo divino y la iglesia cita radiación de una supernova cercana uniéndose a la materia orgánica impregnada del cloro que bebemos todos los humanos en el agua.
Un loco desesperado se colocó 40 capas de chamarras invisibles y murió asfixiado por el calor de su brillante idea. Otros consiguieron hacer invisibles sus patinetas y andaban por la vida rodando desnudos.

Eventualmente la humanidad encontró la manera de convivir, las reglas volvieron, los bebes empezaron a nacer visibles cuando la radiación o el castigo divino disminuyeron su intensidad. Una generación de invisibles que provocó que la humanidad reflexionara sobre su adoración de la belleza física.

No Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published.