Frustración

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Lágrimas de insuficiente, de destiempo, de ignorancia, de inadecuidad, de momentos faltantes, faltas errores incorregibles, horarios imposibles, sin recompensa, sin retroalimentación.

Ser insuficiente para ti, para uno mismo, para el mundo, para tus sueños.

Estar a destiempo en su vida, en el trabajo, en el soporte básico vital, en el fin de semana, en cada minuto perdido escribiendo esto.

Tener agujeros de información sobre lo que quieres, en lo que trabajo, en lo que sigue, en lo que ignoro, en como arreglarlo todo, en que hice mal, en que hago bien. Agujeros que decepcionan, que alejan de la proverbial conexión por coincidencias.

De habilidades requeridas ahorita, cuando importan, cuando son necesarias para arreglarlo todo, en los momentos perdidos. De palabras como callejones sin salida, con la puerta cerrada, errores que te empujan abajo, cavando sin poder evitarlo.

De momentos insuficientes, otros innecesarios, de perdidas, de ser inadecuado todo el tiempo. Reclamados y no reclamados, equivocados.

Faltas, faltas deudas eternas sin un documento visible, sin forma de pagarlas, silenciosas, que se convierten en errores incorregibles, en manos atadas, en una caja fuerte sin combinación.

Horarios imposibles, de horas pasadas, de no poder coincidir, requeridos de implacable disciplina sin recompensa, donde la hora empieza igual que acaba solo llevándose pedacitos de ti, consumiéndote sin manera de reemplazar las perdidas.

Sin recompensa, sin retroalimentación: solo sigue haciendo lo que estás haciendo o no, sin saber si cada vez estoy más frío o caliente, empujando a ciegas o jalando? no lo se, no lo se.

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